Extracto del primer capítulo de la edición de La historia de Genji, de Murasaki Shikibu. (c) Ediciones Atalana. Traducción de Jordi Fibla

«En cierto reinado (¿cuál pudo haber sido?), alguien de rango no muy elevado gozaba de un favor excepcional entre todas las consortes e íntimas de Su Majestad. Las demás, que siempre se habían considerado con derecho exclusivo al alto lugar que ocupaban, sentían un profundo desprecio por aquella mujer que les parecía espantosa, mientras que las íntimas de condición inferior eran incluso más desdichadas. La manera en que atendía un día tras otro al emperador no hacía más que provocar inquina contra ella, y tal vez fuese esta creciente carga de rencor lo que afectaba a su salud y con frecuencia la obligaba a recluirse, llena de pena, en sus aposentos. Pero Su Majestad, cuya dependencia de ella iba en aumento, hacía caso omiso de quienes la criticaban, hasta que su conducta pareció destinada a ser la comidilla de todos.»